No es suficiente darse cuanta del error; uno debe admitirlos a tiempo y entender sus razones.
Kotov - Dolmatov, Moscú 1977
Dolmatov tocó la t

de que perdia un peón tras 2.Axa6! y no pudiendo admitir su error (jugar 1... Ta7 para retornar luego la torre a a8) él jugó 1... Tb8? aunque había visto que perdería tras 2.Axa6 bxa 3.Dxc6 Txb2 4.Td7 Dxa3 5.Da8! Rh7 6.De4. Dolmatov
continuo con 4... Df8 5.Txc7 Tb8 tras lo cual las blancas realizaron su ventaja y eventualmente ganaron.
Luego de la partida nosotros analizamos las razones de su incapacidad para admitir su error, ya que los errores - como el Dr. Tarrasch decía - no ocurren porque si. Un error trae consigo una perdida de confianza lo que propicia nuevos errores. El jugador debe aceptar el error como un hecho definitivo y encontrar calmadamente la forma de arreglarlo y seguir luchando. Esta conversación dio sus frutos y probó su utilidad en los siguientes años
Agzamov - Dolmatov, Vilna 1978

Cge5 cuando notó que 18. Cd4! creaba una doble amenaza 19.Cxe6 como 19.Cdb5! Dolmatov, habiendo aprendido la lección, se mantuvo tranquilo y jugó Cgf6! tras lo cual 18.Cd4 no es más un problema dado que: 18... Tae8 19.Cxb5 axb 20.Cxb5 Ah2! gana. La partida continuo: 18. Tfe1 Bc5 19. a3 Tae8 20. Ae3 Axe3 21.Dxe3 Ch5 y las negras eventualmente ganaron.
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